¿Qué es la bulimia nerviosa?
La bulimia nerviosa, normalmente
llamada bulimia, se define como episodios incontrolados de comer en
exceso (atracones) seguidos normalmente de purgas (autoinducción del
vómito), mal uso de laxantes, enemas, o medicamentos que producen un
incremento en la producción de orina, ayuno o ejercicio excesivo para
controlar el peso. Los atracones, en esta situación, se definen como
comer cantidades mucho más grandes de alimentos de las que se
consumirían normalmente en un período corto de tiempo (normalmente
menos de dos horas). Los atracones de comida se producen al menos dos
veces a la semana durante tres meses y pueden producirse incluso hasta
varias veces al día.
¿Qué causa la bulimia?
No se conoce la
causa de la bulimia. Se cree que los factores que contribuyen al
desarrollo de la bulimia incluyen los ideales culturales y las
actitudes sociales en cuanto a la apariencia del cuerpo, la
autoevaluación basada en el peso y forma del cuerpo, y los problemas
familiares. Del 30 al 50 por ciento de los adolescentes bulímicos
también cumplen los criterios de la anorexia nerviosa al inicio de su
enfermedad.
¿A Quiénes afecta la bulimia nerviosa?
La mayoría de los
bulímicos son mujeres adolescentes que pertenecen a un grupo
socioeconómico alto. Todos los países industriales occidentales han
informado de casos de bulimia. Se calcula que entre el 1 y el 4 por
ciento de las adolescentes de Estados Unidos se les ha diagnosticado
bulimia. Los adolescentes que desarrollan bulimia suelen provenir de
familias en las que existen antecedentes de trastornos alimentarios,
enfermedades físicas y otros problemas de salud mental, como trastornos
del estado de ánimo o abuso de drogas. Otros problemas de salud mental,
como los trastornos de ansiedad o los trastornos del estado de ánimo,
se encuentran comúnmente en los jóvenes que tienen bulimia.
¿Cuáles son los diferentes tipos de bulimia?
Existen dos subgrupos de comportamientos anoréxicos cuyo objetivo es reducir la ingestión calórica:
* Tipo purgante - regularmente se autoinduce el vómito o hace mal uso
de laxantes, diuréticos o enemas, u otros purgantes (medicamentos que,
a través de sus efectos químicos, sirven para aumentar la eliminación
del contenido intestinal).
* Tipo no purgante - utiliza otros
comportamientos inapropiados, como ayunar o realizar ejercicio
excesivo, en vez de adoptar comportamientos purgantes para reducir la
absorción calórica de cantidades excesivas de alimentos por parte del
cuerpo.
¿Cuáles son los síntomas de la bulimia?
A
continuación se enumeran los síntomas más comunes de la bulimia. Sin
embargo, cada adolescente puede experimentarlos de una forma diferente.
Los síntomas pueden incluir:
* Usualmente un peso corporal bajo o normal (la persona se ve gorda).
* Episodios recurrentes de atracones de comida (consumo rápido de
cantidades excesivas de alimentos en un período de tiempo relativamente
corto, a menudo en secreto), asociados con sentimientos de miedo de no
ser capaz de dejar de comer durante los episodios de atracones.
* Autoprovocarse el vómito (normalmente en secreto).
* Ejercicio excesivo o ayunar.
* Costumbres o rituales alimentarios peculiares.
* Uso inadecuado de laxantes, diuréticos u otros purgantes.
* Menstruaciones irregulares o ausencia de menstruaciones.
* Ansiedad.
* Sentimientos de desaliento relacionados con la insatisfacción consigo mismos y con la apariencia de su cuerpo.
* depresión
* Preocupación por los alimentos, el peso y la forma del cuerpo.
* Cicatrices en la parte posterior de los dedos debido al proceso de autoprovocarse el vómito.
* Comportamiento obsesivo hacia sus metas.
Los
síntomas de la bulimia pueden parecerse a los de otras condiciones o
problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo adolescente
para obtener un diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la bulimia?
Los
padres, maestros, entrenadores o instructores pueden ser capaces de
identificar al niño o adolescente que tiene bulimia, aunque muchas
personas que tienen la enfermedad inicialmente la mantienen muy privada
y escondida. Sin embargo, un psiquiatra infantil o un profesional de la
salud mental capacitado normalmente diagnostica la bulimia en los niños
y adolescentes. También resulta beneficioso contar con los antecedentes
detallados y las observaciones de conducta del adolescente
suministrados por sus padres y maestros y, algunas veces, realizar un
examen psicológico. Los padres que observen síntomas de bulimia en su
niño o adolescente pueden ayudar buscando una evaluación y tratamiento
tempranos. decisión clave para prevenir la aparición e incidencia de
problemas en el futuro.
La bulimia, y la desnutrición
resultante, puede afectar de forma adversa a casi todos los sistemas de
órganos del cuerpo, aumentando la importancia del diagnóstico y
tratamiento tempranos. Consulte al médico de su hijo adolescente para
obtener más información.
Tratamiento de la bulimia:
El tratamiento específico de la bulimia será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:
* la edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
* la gravedad de los síntomas
* la tolerancia de su hijo a determinados medicamentos o terapias
* las expectativas para la evolución de la infección
* su opinión o preferencia
La
bulimia en los adolescentes normalmente se trata con una combinación de
terapia individual, terapia familiar, modificación del comportamiento y
rehabilitación nutricional. En los adultos, ha sido efectivo el uso de
terapia cognitiva del comportamiento y de medicamentos antidepresivos.
El tratamiento siempre debe basarse en una evaluación integral del
adolescente y de la familia Generalmente, la terapia individual incluye
técnicas cognitivas conductuales. Los medicamentos (normalmente
antidepresivos o medicamentos contra la ansiedad) pueden ser útiles si
el adolescente que tiene bulimia está también ansioso o deprimido. La
existencia frecuente de complicaciones médicas durante el transcurso
del tratamieto de rehabilitación requiere que el médico de su hijo y un
nutricionista sean participantes activos del equipo de tratamiento. Los
padres desempeñan un papel vital de apoyo en cualquier proceso de
tratamiento.
Prevención de la bulimia:
Hasta la fecha no se
conocen medidas preventivas para reducir la incidencia de la bulimia.
Sin embargo, la detección e intervención tempranas pueden reducir la
gravedad de los síntomas, estimular el proceso de crecimiento y
desarrollo normal, y mejorar la calidad de vida de los adolescentes que
tienen bulimia. También puede ser de gran ayuda estimular la
adquisición de hábitos alimentarios saludables y de actitudes realistas
en cuanto al peso y la dieta.